• INGREDIENTES (Para la masa de cuatro pizzas individuales)

Harina de media fuerza, 500 g

Levadura fresca prensada de panadería, 2 g

Agua a temperatura ambiente, 350 ml

Aceite de oliva virgen extra, 20 g

Miel, una cucharadita

Sal, 10 g

Para la cobertura

Puré de tomate, 300 g

Aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas

Sal, al gusto

Orégano seco, 1 cucharadita

Mozzarella fresca, 250 g

Albahaca fresca, un ramillete

  • ELABORACIÓN

1.- La masa

– En un bol, ponemos la mitad de agua y disolvemos la levadura prensada de panadería.
– En el bol de la la amasadora ponemos la harina, la miel y el agua con la levadura que hemos disuelto. Batir a velocidad media y, sin dejar de amasar, añadir el resto del agua y la sal
– Finalmente, añadimos el aceite poco a poco, dejándolo caer en forma de hilo mientras la máquina sigue amasando.
– Enharinar ligeramente la mesa de trabajo, volcar la masa, tapar y la dejarla reposar media hora. Pasado ese tiempo trabajamos la masa con las manos, plegándola una y otra vez sobre sí misma hasta formar una bola de masa lisa.
– Ponemos nuestra bola de masa en un bol limpio ligeramente engrasado y enharinado, lo tapamos con papel film y dejamos reposar durante unas ocho horas.

2.- La cobertura

Dividimos la masa en 4 bolas de idéntico tamaño que estiraremos sobre la mesa enharinada con ayuda de las manos.

Pasamos las bases de nuestras pizzas a una bandeja forrada con papel de horno, las tapamos con un paño limpio y la dejamos reposar una hora.

Mientras reposa la masa dejamos que el horno de leña alcance 400º C   Si tenemos platos de barro refractario para hornear pizzas, los introducimos en el horno.

También aprovechamos para sacar la mozzarella de la nevera. La apretamos bien y la dejamos sobre un colador para que suelte el máximo líquido posible.

–  Colocar los ingredientes y hornear la pizza

Sazonamos el tomate mezclándolo con el aceite de oliva virgen extra, el orégano y sal al gusto. Lo extendemos sobre las bases de pizza e introducimos éstas en el horno precalentado a la máxima temperatura.

Poner todos los ingredientes de la cobertura sobre la masa y hornear (según la tradición napolitana) en un solo paso de 1 – 2 minutos aprox. La albahaca es un indicador de cocción ya que debe permanecer verde.

La pizza napolitana se sirve inmediatamente, emplatada en el plato de barro refractario y cortada en cuatro trozos que se comen enrollando cada porción para que el queso no se escape.