• La leña

Las mejores leñas a utilizar en los hornos son: Sarmiento, delgada de Encina y Olivo, también: Roble, Castaño. siempre buscamos materiales que ofrezcan gran poder calorífico menudo para que se genere la mayor cantidad de llama en la combustión y que el horno se cargue de temperatura.

  • El Encendido

Para iniciar el encendido deberá de usarse papel, se desaconseja utilizar pastillas de encendido ya que contienen productos químicos, dejar abierto el tiro superior y la tranquilla inferior de la puerta, cuando el fuego del interior sea muy intenso se irá cerrando progresivamente la tranquilla inferior de la puerta, sin llegar a apagar el fuego interior, dejándola al 50% aproximadamente.

Por ejemplo un horno de 90 cm que se enciende poco a poco a las 11.00 h estará listo para su uso sobre las 12.30 h y habra alcanzado una temperatura de 250 – 300ᵒ C .

Cuando se ha consumido la leña, y no hay llama en el interior, se cierra la tranquilla de la puerta y el tiro superior de la salida de humos, el control de la temperatura lo hacemos mediante los tiros y si es necesario abriendo la puerta (si necesitamos bajar más rápido la temperatura).

Llegados a este punto introducimos los alimentos que se desean cocinar, carnes, pescados, guisos… El horno admite todo y las temperaturas y tiempos de horneado dependen de la naturaleza y cantidad del producto y el tipo de receta.

Si la temperatura baja del nivel adecuado introduciremos una pequeña carga de leña para volver a elevar la temperatura

  • Aprovechamiento del encendido

Cuando asamos a temperaturas de altas y una vez se ha finalizado el asado y las brasas ya están apagadas y entonces procederemos a retirarlas para dejar el horno limpio y poder comenzar la cocción del pan, empanadas, repostería, magdalenas, etc. En ese momento la temperatura se encontrará entre 200ᵒ C y 250ᵒ C dependiendo también de época del año y si el mismo está en interior o exterior.

Podremos cocinar tantos platos como deseemos que el horno se sitúe en unos 130ᵒ C

  • Cocina a baja temperatura

Cocinar a baja temperatura está de moda. Cada vez la vemos en más sitios, y no solo en restaurantes. La cocina a baja temperatura es una forma estupenda de sacar el mejor sabor, textura y propiedades nutricionales de tus platos. Hablamos de cocina a baja temperatura cuando cocinamos a menos de 100ᵒ C

Podemos dejar un puchero con cocido o fabada cocinándose en el horno durante toda la noche y nos quedara riquísimo desde primera hora de la mañana.

Se recomienda que una vez finalizado su uso y cuando ya esté frío retirar del interior la ceniza y dejarlo limpio para el próximo uso, de esta forma no quedaran impregnados aromas de restos de leña, brasas, etc. sobre las paredes del horno.