• Si el horno está a la intemperie, se debería cubrir sobre todo en época invernal, porqué aunque están preparados para soportar cualquier condición meteorológica, los revestimientos se pueden ir deteriorando con el paso del tiempo (sobre todo en climas muy húmedos), de esa forma lo protegemos de las heladas que pueden ocasionar algún desperfecto estético aunque en ningún momento afectarán al buen uso y rendimiento de su horno de leña.
  • En los hornos acabado Ladrillo curvo y Piedra natural, la capa final del horno consiste en la aplicación de un hidrofugante incoloro mate que repele la humedad, está capa deberá de ser renovada como mínimo durante el primer año una o dos veces para darle mayor durabilidad.
  • Cuando el horno está situado en el exterior, el Pirómetro de temperatura, debe ser retirado durante la no utilización del horno para alargar la vida del mismo sobre todo en climas húmedos donde habitualmente llueve, nieva, hiela, etc. En cambio si el horno está en interior o a cubierto no es necesario su retirada.
  • Por ello debemos tener en cuenta que el horno tanto en su interior como en su exterior deberá de estar totalmente seco antes de comenzar con el RODAJE o PUESTA EN MARCHA. Para ello desde su instalación deberemos mantener la puerta y el tiro superior totalmente abiertos para facilitar la evaporación de la humedad y secado total.
  • Durante toda la vida del horno de leña se recomienda mantener limpio de ceniza para evitar que olores afecten a los nuevos usos, si se producen derrames accidentales de líquidos no debe limpiar con ningún tipo de producto. La propia ceniza esparcida sobre la zona afectada servirá como absorbente y los posteriores encendidos con su efecto pirolítico harán desaparecer toda traza orgánica y tendrán un efecto de desinfección total .
  • Por último indicar que los hornos se calientan con leña muy menuda, para facilitar la absorción de calor, además la combustión deberá de ser lenta para que el horno absorba dicha temperatura poco a poco. La utilización de leñas de mayor calibre de lo recomendado da como resultado un fuego bajo con poco poder calorífico que solo carga parcialmente el horno y además ennegrece la bóveda. No ha de preocuparse el próximo encendido con la leña apropiada hará desaparecer ese ennegrecimiento.